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Alimentos sólidos en la dieta del bebé

Introducir alimentos sólidos en la dieta del bebé es necesario para un crecimiento y desarrollo sano del niño. Recuerda que lo más importante es ser paciente e ir introduciendo poco a poco y en pequeñas cantidades los alimentos sólidos en su dieta. En Cuidado Infantil te ayudamos a conocer las necesidades de tu hijo según su edad:
- De 4 a 5 meses:
A partir de esta edad comienza a introducir alimentos distintos a la leche en la dieta de tu hijo. Los alimentos siempre deben introducirse en pequeñas cantidades y con un intervalo de 7 a 10 días, para observar la posible aparición de intolerancias.
Una buena manera de comenzar es añadir una o dos cucharaditas de cereales sin gluten en el primer biberón de la mañana y en el último de la noche. Posteriormente, ve añadiendo las cucharaditas necesarias para ir espesando la papilla.
Con el tiempo, puedes introducir papilla de frutas en la toma de la tarde. Empieza con plátano, manzana y pera, bien lavados y triturados. Puedes dárselos solos o mezclados con leche, sobre todo al inicio. Evita las fresas y los melocotones, por lo menos hasta el segundo año, puesto que son más alergénicos. - De 6 a 7 meses:
Es el momento de pasar de la leche de inicio a la leche de continuación. Además, comienza a introducir puré de verduras en la toma del mediodía. Puedes prepararlo con patata, zanahoria, puerro y judías verdes. Evita la remolacha, la col y las espinacas hasta el segundo año. Más tarde, puedes añadir al puré pollo cocido y triturado (al comienzo 10 – 20 g y posteriormente hasta 50 – 75 g). Una o dos semanas después, podrás probar con la ternera. - 8 meses:
Introduce los cereales con gluten en la dieta de tu hijo. - De 9 a 11 meses:
En este momento, puedes probar a darle yogurt, primero natural y luego de sabores(evitando el de fresa). Puedes mezclarle el yogurt con la fruta de la merienda.
Introduce también el pescado en la toma de la noche y la yema de huevo cocida, por ejemplo en el puré de verduras. - 12 meses:
Introduce el huevo entero cocido, pero no abuses, con dos o tres por semana será suficiente. A partir del primer año de vida, tu hijo puede comenzar a comer alimentos troceados de forma paulatina. - 18 meses:
Introduce las legumbres, como las lentejas.
A partir de los 18 y preferentemente a los 24 meses de vida, tu hijo puede comenzar a tomar leche entera de vaca.
Aditivos:
No se recomienda añadir sacarina, azúcar, miel ni sal extra a las comidas. Tampoco se recomienda el uso de leche condensada. Todos estos aditivos favorecen el desarrollo posterior de caries o la adquisición de hábitos de alimentación perjudiciales en la edad adulta.
* Estas son recomendaciones generales. En todo momento debes seguir los consejos de tu pediatra.